"La violencia es una elección. Rechácenla". "La no violencia es el arma de las personas fuertes, no de los débiles".
La ganadora del Premio Nobel de la Paz Betty Williams dijo estas palabras durante la conferencia realizada el 23 de septiembre de 2007 en el Centro Mundial de la Cultura de la SGI de los Estados Unidos, situado en Santa Mónica, California. Más de 900 personas asistieron al evento, que pertenece a la Serie de Oradores Distinguidos de la Paz que el Centro de Investigaciones sobre la Cultura de Paz de la SGI de los Estados Unidos está patrocinando con el fin de contribuir con la creación de conciencia y con el forjamiento de una cultura de paz en las familias, escuelas, lugares de trabajo y comunidades locales. La señora Williams habló de una manera humilde, franca y enérgica acerca de sus actividades comunitarias por restaurar la paz en su Irlanda del Norte nativa. El 10 de agosto de 1976, ella se dirigía en automóvil a su hogar cuando oyó disparos que resonaron en las calles de Belfast. La señora Williams, que es madre de dos hijos y que en esa época trabajaba como secretaria, observó con impotencia un auto que avanzaba por la calle –con el conductor muerto desplomado sobre el volante—y que atropellaba a una mujer y a sus tres hijos.
Tres décadas después, recuerda: "Fui la primera en ver esa escena. Espero que jamás sean testigos de una masacre como lo fui yo". Desde ese día, treinta años atrás, basada en una ira profunda y justificada, la señora Williams comenzó a accionar en contra de la violencia y a impulsar un movimiento de mujeres protestantes y católicas en Irlanda del Norte. Planeó una serie de encuentros en los cuales participaban cada vez más mujeres con el fin de realizar manifestaciones para acabar con la violencia. El 10 de diciembre de 1977, la señora Williams y Mairead Corrigan, tía de los niños asesinados, recibieron el Premio Nobel de la Paz en Oslo, Noruega.
Asimismo, el 23 de septiembre, la señora Williams dio un discurso en unas celebraciones interreligiosas organizadas por la SGI de los Estados Unidos, donde se conmemoraba el Día Internacional de la Paz de las Naciones Unidas, en el Centro de la Amistad de Los Ángeles, perteneciente a la mencionada organización estadounidense. En el transcurso de ese evento, hubo un corte oficial de cinta de la muestra "De una cultura de violencia a una cultura de paz: la transformación del espíritu humano". Antes, la señora Williams, a lo largo de cinco días, dio una clase titulada "La paz es acción, no palabras" para 20 estudiantes en la Universidad Soka de los Estados Unidos (SUA, por sus siglas en inglés), situada en Aliso Viejo, condado de Orange, California. También habló sobre su trabajo frente a 1.200 estudiantes de escuela secundaria del área.
Durante los últimos treinta años desde que se le confirió el Premio Nobel de la Paz, la señora Williams ha dedicado su vida a luchar contra las injusticias perpetradas a los niños de todo el mundo. Ha viajado extensamente y ha registrado testimonios de niños que han sido sujeto de horrendos sufrimientos; asimismo, ha abogado por la creación de una ley de protección infantil. Particularmente, ha instado a crear "ciudades de compasión" en todos los países, que son zonas de seguridad que deniegan el acceso a cualquier forma de ataque militar que pudiera amenazar la vida de los niños. En la actualidad, la organización sin fines de lucro que fundó, World Centers of Compassion for Children International (Centros Internacionales de Solidaridad con los Niños del Mundo), está construyendo la primera "ciudad de compasión" para niños en la región de Basilicata, al sur de Italia. La junta asesora está compuesta por Elie Wiesel, Desmond Tutu y el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda.