El 12 de agosto de 2007, el ex susbsecretario general adjunto de las Naciones Unidas Anwarul Chowdhury participó como invitado especial en una reunión de 320 miembros e invitados realizada en el Centro Comunitario de la SGI de Nueva Zelanda, en Auckland.
El director general de la SGI de Nueva Zelanda, Jimi Wallace, le entregó al embajador Chowdhury el Premio a la Paz de la SGI de ese país. En su discurso, el embajador Chowdhury dijo que se siente vigorizado y alentado al trabajar junto a los miembros de la SGI. También expresó su agradecimiento al "extraordinario" apoyo que el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, brinda a las Naciones Unidas, en especial a través de sus propuestas de paz anuales, que son sumamente útiles para identificar cuestiones clave con gran precisión. Manifestó que el presidente Ikeda no tiene un cargo oficial en las Naciones Unidas, pero que ha hecho muchísimo para apoyar a la organización. Luego, el embajador participó en una sesión de preguntas y respuestas. En contestación a una pregunta sobre cuál es la mayor amenaza a la seguridad humana en el mundo actual, el embajador Chowdhury respondió que es la sensación de no tener valor como ser humano, y que esa falta de valor y de fortaleza puede conducir a la violencia. Recalcó a los participantes que cada uno de ellos era increíblemente valioso para crear una paz duradera.
Durante el encuentro, Malou Bromley leyó un informe sobre las actividades locales de la campaña Victoria sobre la Violencia (VOV, por sus siglas en inglés). Con el apoyo de facilitadores, el programa VOV incluye principios gandhianos y budistas para alentar a los estudiantes a valorarse, valorar a los demás e infundir esperanza en los demás. La señora Bromley contó que el programa VOV ha estado en marcha en el Colegio Reporoa en el transcurso de los últimos tres años. Esta escuela es la primera en Nueva Zelanda que adoptó el contenido del programa y ya ha visto importantes disminuciones en los porcentajes de acosos, así como un incremento en el comportamiento positivo y en los patrones de estudio. Expresó su agradecimiento a los 15 voluntarios del programa y dijo que, durante sus visitas a la escuela, lograron modelar el comportamiento que querían enseñar a los alumnos, y que el personal del colegio está muy entusiasmado con el programa VOV.