El 9 de agosto de 2007, fecha en que se conmemora el 62o aniversario del bombardeo atómico a Nagasaki, se llevó a cabo el Servicio Conmemorativo por la Paz del Mundo en el Centro de la Paz de la Soka Gakkai de Nagasaki. Participaron numerosos Hibakusa (víctimas de la bomba atómica) y sus familias, junto a representantes de la División de Jóvenes de la mencionada organización. Los participantes ofrecieron sus oraciones por todas las víctimas de la guerra en el mundo y renovaron su juramento de contribuir con la abolición de las armas nucleares y de crear una paz duradera.
El señor Shinji Takahira habló sobre su experiencia como víctima del bombardeo atómico. El señor Takahira, quien entonces tenía 16 años, trabajaba en una fábrica situada a dos kilómetros del epicentro atómico. Después de la explosión, que estuvo acompañada por un cegador brillo y un rugido ensordecedor, él se vio cubierto de fragmentos de vidrios rotos cuando el techo de la fábrica y sus pilares estallaron en pedazos. Afortunadamente, en ese momento tenía puesto un sombrero que le salvó la vida. El señor Takahira corrió desesperadamente por la ciudad y fue testigo de la horrorosa devastación que siguió al bombardeo: vías de tren retorcidas por el calor, restos carbonizados de vacas y caballos, y de víctimas que gritaban en busca de auxilio. La ciudad era un verdadero infierno.
En 1959, el señor Takahira ingresó en la Soka Gakkai y comenzó a practicar el budismo de Nichiren. Aprendió sobre la filosofía budista de la paz y se convenció de que la transformación interior es el único camino para lograr la paz del mundo. Para finalizar, el señor Takahira expresó su apremiante deseo de que nadie, jamás, vuelva a experimentar los horrores de un bombardeo atómico. Instó a los jóvenes presentes a asumir la misión de trabajar por la paz y la seguridad del mundo.
Un representante de la División de Jóvenes leyó la “Declaración para la abolición de las armas nucleares”, expuesta por el segundo presidente de la Soka Gakkai, Josei Toda, el 8 de septiembre de 1957, y expresó el juramento de que los jóvenes de la Soka Gakkai de Nagasaki estarán a la vanguardia para establecer un mundo libre de armas nucleares y sin guerras. Los responsables de esta organización instaron a todos a transmitir el espíritu pacifista de Nagasaki y a llegar a ser protagonistas en la construcción de un mundo pacífico, siguiendo los pasos de los tres primeros presidentes de la Soka Gakkai.
[Basado en el artículo publicado el 10 de agosto de 2007 en el Seikyo Shimbun, diario de la Soka Gakkai, Japón.]