
El 29 de septiembre de 2007, el Centro Bostoniano de Investigaciones para el Siglo XXI (BRC, por sus siglas en inglés), situado en Cambridge, Massachussets, Estados Unidos, se vio colmado de activistas de la paz, intelectuales y poetas que se dieron cita para participar en el "Cuarto foro anual Ikeda para el diálogo intercultural: la mujer y el poder de la amistad". El foro de este año exploraba la dinámica de la amistad y el cambio social tal como lo han experimentado las mujeres, tanto en el pasado como en el presente.
El evento comenzó con la lectura de poemas escritos por el fundador del BRC, Daisaku Ikeda, en relación con el tema del foro. Sarah Wider, profesora de Inglés y de estudios sobre la mujer, de la Universidad Colgate, dijo, en respuesta a esos escritos, que se sintió especialmente conmovida por un poema dedicado a las mujeres de la Soka Gakkai y titulado "El siglo XXI es el siglo de la mujer". La profesora Wider afirmó que el presidente Ikeda celebra la vida común de la mujer y de la madre cuya fortaleza y sabiduría superan a las de su esposo y de sus hijos, porque surgen de su propia experiencia y lucha.
La sesión de la mañana exploraba el siglo XIX, cuando la participación de la mujer en los movimientos de reforma social comenzó a acrecentarse en los Estados Unidos. Anita Patterson, profesora asociada de inglés de la Universidad de Boston, creó el marco para los oradores citando a Henry David Thoreau: "Los amigos respectan los deseos del otro. Son amables con los sueños de los demás". A continuación, presentaron las dos preguntas clave del foro de este año: "¿Cómo ha contribuido la amistad, especialmente entre las mujeres, en las acciones de reforma?" y "¿Hasta qué punto ha contribuido la amistad a forjar coaliciones emergentes entre las mujeres activistas y reformadoras para acabar con las limitaciones de raza, clase social y cultura?".
La segunda oradora, Joycelyn Moody, profesora de Literatura norteamericana de la Universidad de Texas, en San Antonio, habló sobre la naturaleza de la amistad interracial entre las mujeres del siglo XIX en los Estados Unidos. La tercera presentadora de la mañana, Charlene Haddock Seigfried, profesora de Filosofía y de Estudios Norteamericanos de la Universidad Purdue, en Indiana, expuso acerca de la vida de Jane Addams (1860-1935) como modelo para la creación de una reforma social y comunitaria. Estas presentaciones sobre las mujeres en el movimiento en contra de la esclavitud y comprometidas con el trabajo social de la ciudad abordaban las preguntas presentadas y se centraban en el tema de aprender del pasado.
La sesión de la tarde estuvo a cargo de cuatro activistas. Betty Burkes y Jan Surrey se refirieron al concepto del activismo relacional, que describieron como un proceso creativo y dinámico de mutualidad, inclusión, observación y de saber escuchar a los demás. Las mujeres compartieron también su visión de que los modelos de activismo no relacional son anticuados. Luego, Scherazade King, fundadora del proyecto Think Diferent (Pensar distinto), una organización de medios y arte sin fines de lucro, expresó su convicción de que la música, el cine y el video son medios dinámicos que brindan oportunidades a los menos favorecidos y permiten a más personas ser protagonistas de un cambio social positivo.
Susan Retik, la última oradora de la tarde, contó la trágica pero esperanzadora historia de cómo fundó una organización sin fines de lucro después de la muerte de su esposo, el 11 de septiembre de 2001: él había sido pasajero de uno de los aviones secuestrados que se estrellaron contra los edificios del World Trade Center. Al tiempo que luchaba contra su propio dolor y aprendía sobre la vida de las mujeres en el Afganistán, y en particular sobre las viudas, en 2003 creó la organización Beyond the 11th (Más allá del 11 de septiembre) con el objetivo de ayudar a las mujeres que quedaron viudas como consecuencia de la guerra y del terrorismo en dicho país. La señora Retik compartió lo siguiente: "Antes del 11 de septiembre, no sabía dónde quedaba el Afganistán. Como estadounidenses, tenemos el lujo de que podemos salir a caminar sin ningún tipo de preocupación. Pude hacerlo hasta que el 11 de septiembre me obligó a comprender que todos estamos conectados. Es fácil olvidar los problemas del resto del mundo; es decir, hasta que comprendemos que son también nuestros problemas". Después de su discurso, muchas personas del público se conmovieron hasta las lágrimas al escuchar acerca de los extraordinarios esfuerzos que ha venido realizando para unir y apoyar a las viudas afganas.
El foro anual honra los numerosos diálogos por la paz mantenidos por el maestro budista, poeta y fundador del BRC, Daisaku Ikeda.