La SGI tiene sus raíces en la Soka Gakkai, una organización fundada originalmente en 1930 con el fin de promover una reforma educativa en el Japón. La SGI considera que la educación es fundamental para una sociedad sana y está comprometida con el desarrollo de la educación humanística con el fin de forjar el potencial único de cada ser humano y un entendimiento más profundo de la vida y del mundo en que vivimos.
Las organizaciones de la SGI llevan a cabo talleres y seminarios y organizan programas de alfabetización para adultos en respuesta a las necesidades locales. En el Japón, los educadores ofrecen servicios gratuitos de asesoramiento para padres e hijos. En el Brasil, el Proyecto Educativo Makiguchi pone énfasis en una relación dinámica entre las escuelas, los padres y los maestros, y tiene como objetivo desarrollar el potencial inherente de cada niño.